El sidechain no solo es una herramienta técnica para limpiar la mezcla, sino también un recurso creativo que puede transformar el ritmo de una canción. En este artículo, vamos a enfocarnos en su uso artístico, cómo darle protagonismo al ritmo con este efecto y qué ajustes te van a ayudar a sacarle el máximo provecho.
Antes de empezar, repasemos, ¿Qué es el sidechain?
En resumen, el sidechain es un proceso donde el volumen de una pista es controlado por otra. Por ejemplo, cuando un bombo «activa» la compresión de un bajo para que éste baje de volumen, creando espacio en la mezcla. Pero cuando nos alejamos de la parte técnica, podemos usar este mismo principio para algo mucho más creativo: marcar el ritmo de la canción.
Cómo usar el sidechain para destacar el ritmo
La magia del sidechain está en que nos permite jugar con la dinámica de la mezcla. Cuando lo aplicamos con un enfoque artístico, logramos ese efecto clásico de «sube y baja» que le da movimiento y vida a las pistas.
Este efecto es muy común en géneros como la música electrónica, pero puede aplicarse en cualquier estilo si queremos resaltar el ritmo o generar interés en la escucha.
¿Cómo configurar el sidechain para enfatizar el ritmo?
- Elegí la pista que va a marcar el pulso: generalmente, es el bombo, pero también puede ser cualquier elemento rítmico importante, como el redoblante o un loop percusivo.
- Configurá el compresor en la pista que querés que ‘respire’: en este caso, puede ser el bajo, un sintetizador, una guitarra o incluso una pista de efectos.
- Ajustá los parámetros para que realcen la rítmica:
- Threshold: Lo suficientemente bajo para que el compresor actúe en cada golpe del pulso
- Ratio: Alto, para lograr una compresión más pronunciada
- Attack: Corto, para que la compresión entre de inmediato y resalte el ritmo
- Release: Rápido, para que la pista recupere su volumen rápidamente después de cada golpe y no afecte al siguiente
¿Por qué funciona?
El sidechain, usado de esta forma, genera una sensación de movimiento que ayuda a que la mezcla se sienta más viva y dinámica. Este efecto rítmico no solo brinda un resultado más profesional en la mezcla, sino que también guía al oyente, ayudándole a conectar con el pulso de la canción de forma más intuitiva.
Ejemplo
Pensemos en un sintetizador con acordes largos. Por sí solo, puede sonar estático y ocupar demasiado espacio en la mezcla. Pero si aplicamos un sidechain con el bombo como señal rítmica, los acordes se comprimen cada vez que suena el bombo.
Esto crea un efecto de «respiración», donde el sintetizador parece bailar al ritmo de la canción.
Sabemos que leerlo no es lo mismo que escucharlo, por lo que te invito a ver nuestro vídeo ¡DEJA DE COMPRIMIR MAL! Las 8 compresiones que lo cambian todo, donde ponemos a prueba este uso y más en una mezcla real.
Conclusión
El uso artístico del sidechain es un recurso excelente para darle vida a tus pistas y destacar el ritmo en la mezcla. Experimentá con los ajustes y probá diferentes combinaciones entre las pistas para encontrar el balance perfecto.
¿Ya usaste el sidechain de esta forma? Si no, ¡animate a probarlo! Contanos cómo te fue en los comentarios o en nuestras redes.
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