En el momento de empezar a mezclar, siempre ponemos un ecualizador dentro de nuestros primeros procesos. ¿Pero sabemos realmente por qué? ¿Sabemos elegir nuestro ecualizador o ponemos el que vimos usar a alguien más? ¿Tenemos conciencia de los parámetros que modificamos, o usamos un preset, un cheatsheet de internet?
La ecualización es uno de los aspectos más importantes en la mezcla de nuestras canciones, y aunque parezca un desafío difícil de afrontar, las bases se resumen a 4 parámetros principales, y en entrenar nuestro oído para saber cuándo y cómo utilizarlos.
En esta guía, veremos cuáles son estos parámetros, y cómo aplicarlos para tener una mezcla más limpia, profesional, y de alto nivel con sólo un plugin de stock.
Pero antes de empezar, repasemos, ¿qué es la ecualización?
La ecualización es el proceso mediante el cual podemos modificar el equilibrio de frecuencias de un sonido. Esto significa que podemos aumentar o reducir frecuencias específicas de una fuente de audio para mejorar su calidad o adaptarla a lo que queremos lograr en la mezcla.
Gracias a la ecualización, podemos resaltar o atenuar ciertos aspectos de los instrumentos para lograr que todo suene más claro y balanceado en el contexto de la mezcla.
Los parámetros principales de un ecualizador
Todos los ecualizadores cuentan con parámetros fundamentales que debemos entender para poder utilizarlos correctamente. A continuación, vamos a ver los cuatro parámetros esenciales:
- Frecuencia
Este control nos permite seleccionar en qué área del espectro de frecuencias vamos a trabajar. En los ecualizadores digitales, este control nos permite pararnos en cualquier frecuencia dentro de nuestra fuente de sonido, mientras que en los ecualizadores analógicos y sus emulaciones, tendremos rangos de frecuencias ya configurados.
- Ganancia
Una vez seleccionada la frecuencia en la que queremos trabajar, el control de ganancia nos permite aumentar o reducir el volumen de esa área en particular. Este parámetro es esencial para equilibrar las frecuencias, ya que podemos enfatizar o atenuar frecuencias dependiendo de lo que queramos lograr.
- Factor Q (Ancho de Banda)
El factor Q determina cuántas frecuencias serán afectadas alrededor de la frecuencia seleccionada. Un valor de Q alto afecta a un rango muy estrecho de frecuencias, mientras que un valor bajo nos brinda un rango más amplio, produciendo una ecualización más sutil y natural.
Normalmente, dejamos los valores más altos de Q para solucionar problemas específicos de frecuencias no deseadas dentro de nuestro audio, mientras que usamos los valores más bajos con Q más amplios para destacar o atenuar sutilmente secciones de nuestra pista.
Este último uso es útil por ejemplo para aumentar la claridad de una voz, o reducir la sección de las “S” en la misma.

- Tipo de filtro
Este último parámetro tiene sus propias subdivisiones, ya que los ecualizadores nos ofrecen distintos tipos de filtros, que nos permiten modificar cómo afectamos a las frecuencias que seleccionamos anteriormente. Los más comunes son:

- Pasa altos (High-pass filter): Filtra todas las frecuencias graves por debajo de un punto determinado. Del lado opuesto, tenemos el Pasa bajos (Low-pass filter), que filtra todas las frecuencias agudas por encima de un punto.
- Campana (Bell): El filtro más versátil que permite ajustar la ganancia y el Q sobre una frecuencia seleccionada.
- Filtro notch (de muesca): Elimina por completo una frecuencia específica.
- Shelf (estantería): Permite ajustar de manera gradual todas las frecuencias por encima o por debajo de un punto determinado. A diferencia de los High y Low pass, el volumen se reduce desde el punto elegido de manera pareja, y no en forma de pared. Esto hace que aún se escuchen las frecuencias afectadas, pero con menor o mayor volúmen, según cómo elijamos usarlo.
Si queres ver cómo aplicamos estos conceptos en una mezcla real, te invito a ver este video en YouTube donde profundizamos en el uso de la ecualización con ejemplos prácticos: QUÉ es un ECUALIZADOR y cómo USARLO | Los 4 controles básicos de todo EQ.
Ejemplos prácticos de ecualización
- Ecualización de una voz
Para una pista vocal, podemos empezar aplicando un filtro High Pass para eliminar las frecuencias graves innecesarias. Tengamos en cuenta que en una voz normalmente las frecuencias más graves no poseen contenido útil, y sobrecargan de energía el resto de la mezcla, afectando el resultado final.
Luego, podemos atenuar un poco las frecuencias en el rango de los medios-graves para evitar el efecto de proximidad al micrófono y, si es necesario, reducir las frecuencias medias para eliminar el tono nasal.
Si la voz necesita más claridad, podemos usar un filtro shelf para levantar las frecuencias agudas. En este punto debemos cuidar que al aplicar este filtro, podemos exagerar la sibilancia, es decir el sonido de las S en nuestra voz, y pueden convertirse en un problema molesto.
- Ecualización en el canal Master
Otro uso clave de la ecualización es ajustar la mezcla final aplicándola directamente en el canal máster.
En esta etapa, es esencial recordar que estamos trabajando sobre todas las pistas a la vez, después de haber realizado los ajustes individuales en cada una. Por eso, cualquier cambio debe ser sutil y controlado.
Por ejemplo, puedes usar un filtro shelf en los graves para dar más peso al bombo y el bajo, ajustando dentro de los 3 dB y por debajo de los 30 Hz. Asimismo, un leve aumento en las frecuencias medias, alrededor de los 600 Hz con una Q amplia, ayudará a que la voz y los instrumentos principales se destaquen, manteniendo el ajuste siempre dentro de los 2 o 3 dB.
Finalmente, un ligero aumento en el rango entre 4.5 kHz y 5 kHz puede añadir brillo y definición a las percusiones y la voz.
Conclusiones
Cuando logramos dominar la ecualización, marcamos un antes y un después en la calidad de nuestras mezclas, ya que no sólo logramos limpiarlas de las frecuencias que pueden embarrar al resto de las pistas o generar disonancias que no son agradables para el oído, si no que logramos también balance.
Este equilibrio se logra al identificar qué frecuencias aumentar o reducir en cada instrumento, permitiendo que todas las pistas trabajen en armonía. Así, no solo corregimos problemas, sino que también resaltamos lo mejor de cada elemento para aprovechar al máximo su potencial en la mezcla.
Ahora que comprendes mejor los fundamentos de la ecualización, no dudes en experimentar con tus mezclas. Para aprender más, mirá nuestro video en YouTube con ejemplos prácticos, y si preferís tener un recurso descargable, no olvides desacargar nuestra guía gratuita en PDF.
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